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EXPEDIENTE X I WANT TO BELIEVE

EXPEDIENTE X  I WANT TO BELIEVE

Después de ser  fiel seguidora de EXPEDIENTE X durante 9 años  y considerarla la mejor serie de televisión de la historia, no puedo dejar de expresar mi  decepción después de ver la tan esperada segunda película.
Hay cientos y cientos de "fan-fictions" sobre x-files en la red, pues bien, cualquiera de ellos podría corresponder al guión de esta peli.
Si bien el comienzo es prometedor, con todos esos agentes luciendo cazadoras con FBI en la espalda (me encanta esa iconografía), con esa búsqueda en la nieve que recuerda un poco a la primera película, y luego uno de los mejores puntos con el techo de la habitación-escondite de Mulder lleno de lapiceros clavados...A partir de ahí el caos.
Los nuevos dirigentes del FBI se presentan como insolentes, prepotentes y descuidados, entre otras cosas interrogan al encargado de una piscina sin siquiera enseñarle la identificación (por cierto que dicho encargado reconoce tirar a la basura los registros de entrada cada 24 horas en un homenaje subliminal a la ISO 9000)  o la agente secuestrada que permanece en una especie de caja y solo dice "quiero irme a mi casa" sin aplicar ni una de las técnicas que les enseñan en la Agencia para escapar.Frase para olvidar la del agente que dice al cura pederasta respecto a Mulder: "su hermana fue abducida por E.T".
La trama no sólo es previsible, es que es imposible.Parece que quieren tomar como referencia El Silencio de los Corderos, pero en este caso en lugar de un traje con la piel de las víctimas, el malo quiere trasplantar su cabeza al cuerpo de una de ellas, para poder vivir feliz y comer perdices con su marido.El colmo ya es esa cabeza con vida propia!!!.Por cierto, que todos los malos estaban enfermos de cancer de pulmón, serían reencarnaciones del Fumador?. Trama paralela, Scully intentando salvar la vida a un niño, y como siempre con la duda de que es Dios quien se lo manda (en este caso la duda es razonable pues el mensajero es un cura pedófilo, nada menos)
La relación entre ambos, que tantos ríos de tinta hizo correr, que tantas noches nos tuvo pegados al televisor conteniendo la respiración con todas esas veladas insinuaciones, ese ahora sí ahora no, sale terriblemente mal parada aquí.Dónde quedaron aquellas frases memorables :"si en esa bolsa hay té helado, esto es amor" o "si llueven sacos de dormir estarás de suerte Mulder". Sí es cierto que Scully reconoce estar enamorada,incluso dice que desde siempre, ("tu obstinación es lo que me enamoró de tí Mulder") y se pone celosa cuando la agente federal roza la cara de Mulder tras su afeitado ( muy bueno el estilo  abuelo de Heidi que luce hasta que se decide a intervenir, como dice un amigo mío,,Lengua fuera).Pero luego vueltas y más vueltas a un diálogo imposible sobre la oscuridad que invadiría sus vidas, pues al parecer no pueden estar juntos como una pareja normal, sólo lo están si investigan fenomenos extraños...La verdad que no entendí nada, incluso ya me resultó muy cargante el volver a reprocharle al pobre Mulder que siguiese buscando a su hermana en todas las víctimas, mira que tienen todos manía de hurgar en la herida!
Bueno, y qué hay de William? Ninguno de los dos se ha preocupado de buscarlo, de saber si está bien? Y si el niño tenía los poderes que tenía, no debería ya haber alguna noticia sobre ello? Simplemente por vivir con otra familia ya no los desarrolló? Por qué tiene que buscar Scully niños desvalidos a quien curar, en lugar de buscar al suyo propio? Si te quitan todos los óvulos, te los vuelven a poner (todo ello sin que te enteres) y por fin tienes un niño con tu compañero de 7 años (por inseminación artificial ehhh Sorprendido ), lo das en adopción y no vuelves a intentar saber nada de él?
En fín, después de esperar siete años, no entiendo el camino que han elegido los creadores para ¿retomar? la saga.Ciertamente, si la continuación depende del éxito de esta entrega, me parece que el futuro está más negro que el aceite extraterrestre.

De todos modos no me queda más que decir como Mulder: "Digamos que quiero creer"

Un punto la aparición de Chris Carter en la sala de espera del hospital emulando a Alfred Hithcock y el tierno abrazo del Director Adjunto  Skinner a un Mulder drogado con acepromacina diciendo tonterías en camisa en medio de la nieve.

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