THE SON OF GOD IS WELSH
Con este titular (EL HIJO DE DIOS ES GALÉS) abrían los diarios londinenses en 1996, cuando un hasta entonces desconocido Steve Balsamo representaba el papel protagonista de la opera rock Jesus Christ Superstar en el West End.El propio autor Andrew Lloyd Webber le definió como el más importante talento que había tenido el privilegio de descubrir, y su aparición en un show televisivo supuso la venta de entradas por valor de 160.000 libras en tan solo media hora.No está mal para alguien a quien expulsaron del coro del colegio por no saber cantar 
Versión definitiva de Gethsemane, una de las canciones más hermosas del musical, y un auténtico reto para un cantante. Y es definitiva no sólo por una voz espectacular (un rango de 3,5 octavas, que se ajusta a la perfección a una obra que es una opera rock, no lo olvidemos) y por ese toque personal que introdujo, manteniendo el último falseto por más de 16 segundos en pleno directo. Lo es porque Steve Balsamo tiene la capacidad de convertirse en Jesús, de sentir sus dudas, su miedo y su angustia, y lo que es más, conseguir que seamos nosotros quienes lo sienten. Porque aún después de verlo una y otra vez me sigue impresionando el modo en que se incorpora, lento y firme al ritmo de una música maravillosa, para mirar a su padre a los ojos y aceptar su destino.
El próximo 14 de Septiembre se celebra en Londres el 60 cumpleaños de Andrew Lloyd Webber, con un concierto en el que se recuerden sus obras más emblemáticas.Una ocasión de oro para volver a ver a Steve, ya que se prodiga muy poco últimamente en los escenarios.
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Fernando -